Es importante que me acerque. Porque no puedo penetrar en él desde lejos. Y necesito estar cerca suya esperando el instante preciso para llegar a sus adentros. Eso es parte de mi destino.
Temo perderlo.
Corro, corro, corro.
Sería muy triste perder otra vez el autobús.
Temo perderlo
19.5.09
engranaje lubricado por el Asesino de espejos
estigmas: El genio se golpea la cabeza contra las paredes, Mi abstracta poética también relata, Restos de manzana podrida entre los dientes
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3 máquina(s) apagada(s):
Cuántas veces no perdí yo el autobús escolar en los años del instituto. Corría como si fuera a alcanzarlo y a veces lo lograba, con el aliento perdido y el corazón latiendo a mil por hora en su pecho.
Me alegro de que te gustasen los resultados experimentales por Babel. Si alguna te gusta en especial, para lo de la revista de verano puedo enviártela si quieres. :)
A mí, ya lo sabes, también me gusta meter el hocico por acá. Es que es un sitio curioso y ya se sabe cuál es el matagatos por excelencia...¡Chao!
A veces perder
significa ganar
:)
Lo tendré en cuenta, Alétheia...
María, "pírrico"...
Gracias a las dos, abrazos
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